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Segundo Francisco Cabrera

AUXILIAR DEL
DELICATESSEN DE
LA SUCURSAL
ABRAHAM LINCOLN

 

“ LA CLAVE PARA QUE LA NEVERA DE EXHIBICIÓN SE VEA BIEN BONITA ES TENERLA SIEMPRE MUY BIEN ORGANIZADA”

Vas a cumplir 16 años en La Cadena. ¿Cómo entras a esta empresa y en qué posición?
Yo entré aquí el día 15 de septiembre del año 2001 como auxiliar del delicatessen, una posición que siempre me ha gustado. Tanto es así que, en algunas ocasiones, he ejercido como encargado del Deli, en varias sucursales, para cubrir a algún compañero, pero siempre he querido volver a mi
posición como auxiliar.

Te iniciaste en la Lincoln, ¿en qué otras sucursales has estado?
Sí, me inicié en la sucursal de la Abraham Lincoln, pero cuando abrieron en la San Vicente trabajé durante un mes allí para organizar el departamento, junto al encargado de la Lincoln; después volví a la tienda principal, para trasladarme más adelante, por un periodo de 9 meses, a la Mella donde cubrí al encargado; y después a la Sarasota, por 8 meses, como encargado también, para volver
nuevamente a mi tienda de la Abraham Lincoln.

Así que, aunque te desempeñas como auxiliar, perfectamente puedes ser el encargado,
¿por qué no das el paso?
Porque a estas alturas de juego hay cosas que me lo impiden, aunque lo quisiera hacer. Pero, ahora mismo, no estoy en condiciones –aunque a veces
la licenciada me lo ofrece– porque el horario es más fuerte y no puedo asumirlo.

La mayor parte del público entiende que el delicatessen se encarga tan solo de los embutidos, pero incluye también la comida preparada o la panadería… ¿es correcto?
Nosotros somos un equipo que trabajamos unido. Desde que entramos al departamento, si no hay alguien en el área de la comida, acude otro para
ayudar. Y lo mismo sucede en la panadería.

¿Cómo suele ser tu día a día?
Entro a la siete de la mañana para preparar los jamones, sacar los embutidos de la nevera y colocarlos en el expositor. Chequeo las fechas, en qué condiciones están, retiro lo dañado, organizo la nevera y vendo al público… Si hay algún cliente dejo lo que estoy haciendo y lo atiendo.

¿Recibes también la mercancía?
En parte, cuando el encargado no está, o me mandan, sí la recibo para confirmar que la mercancía llega en perfectas condiciones.

Ya tienes 16 años en el área, ¿cómo ha cambiado el mundo del delicatessen en estas casi dos décadas?
Bueno, la diferencia está en la variedad de productos y marcas que ofrecemos y el gusto del cliente por embutidos cada vez más saludables.
Del queso gouda, que era el rey antes, hemos pasado a vender mucho mozzarella porque no tiene tanta grasa. Así ha pasado con nuestra marca Casademont, muy solicitada por nuestro público porque sus jamones no contienen gluten, ni grasa y es una variedad que la gente ha acogido
muy bien. El queso de cabra también se vende muy bien porque no tiene tanta grasa y es perfecto para las personas intolerantes a la lactosa.

¿Tú recuerdas lo primero que aprendiste en este oficio? ¿Qué fue lo primero que te enseñaron?
Claro que sí, lo primero que aprendí fue a memorizar los códigos de todos los embutidos, que es primordial. Después a ofrecer el embutido a los clientes y darlo a probar para que vuelvan a buscar el producto. Pero soy de la opinión de que uno sigue aprendiendo cosas todos los días.

¿Qué es lo último que has aprendido?
A preparar las picaderas de embutidos; yo me encargo de todas las picaderas que salen de aquí y la gente hasta me llama porque le gusta que estén decoradas bien bonitas.
Saber mostrar los productos también es muy importante, ¿cómo preparas los escaparates, en la nevera de exhibición para captar la atención de los clientes?
Desde que llegamos lo primero que hacemos es revisar la nevera para ver si hay algún producto mal colocado, si está en mala posición uno lo acoteja; vuelve al cuarto frío si está en mala condición y miramos la fecha para poner uno nuevo; si hay algún producto comenzado se envuelve bien y se coloca de nuevo. La clave para que la nevera de exhibición se vea bonita es tenerla siempre bien organizada.

¿Cómo garantizan la seguridad y la higiene alimentaria en esta área?
La garantizamos con la limpieza primordialmente y las máquinas bien lavadas; pero lo primordial es el servicio al cliente. Cuando uno está trabajando con algo y llega un cliente, deja lo que está haciendo para decirle: ‘buenos días, ¿qué desea señor o señora?’; eso es lo primordial.

Al delicatessen se suma la comida preparada
¿cómo planifican lo que se va a hacer todos los días?
Como yo estoy con los embutidos hay otra persona que trabaja en el área de comida; si hay un cliente que anda un poquito rápido –como suele pasar– deja la comida rápida y atiende en los embutidos, y viceversa. Del mismo modo nos apoyamos también en la panadería.

¿Qué aconsejas a las amas de casa para conservar mejor los embutidos al llegar a casa?
Yo prefiero decirles que cuando compren un producto que esté frío, no lo dejen calentar mucho en la calle, y desde que lleguen a casa lo refrigeren de una vez porque con nuestro clima los productos necesitan demasiada refrigeración. El objetivo es no romper la cadena de frío. Otro consejo: no es bueno congelar los embutidos porque cambia el sabor del producto. Es mejor comprar con más
frecuencia pero en menor cantidad.

¿Cuánto dura un jamón o el queso en la nevera?
Deben durar ambos aproximadamente cinco o seis días, pero deben permanecer refrigerados en la nevera.

¿Y es bueno sacarlos de la bandeja y el plástico o colocarlos en envases plásticos?
El plástico suele darle mal sabor, así que yo recomiendo entrarlos en fundas de ziploc.

¿Qué es lo que más se consume en el Deli?
Ahora mismo los productos estrella que más se consumen son tres: la pechuga de pavo, el queso gouda y la mozzarella rebanada.

¿Un embutido que no deberíamos dejar de comprar? ¿Cuál nos recomiendas?
El jamón serrano de Casademont. Es un producto que no viene subido de sal y resulta muy bueno.

¿Qué es lo mejor de trabajar en esta área?
Lo mejor para mí es el horario y el compañerismo que tenemos, porque cuando hay trabajo en equipo el resultado es muy organizado.

¿Dieciséis años después qué es lo que todavía te gusta de trabajar en una empresa como La Cadena?
Me gusta todo. Pero lo que más motiva a seguir es mi familia. Yo no pongo mala cara para llegar aquí y nunca digo que estoy cansado porque me gusta mi trabajo. Me gusta también el hecho de que esta es una empresa abierta, en la que te escuchan, se preocupan por ti y te apoyan siempre.

¿Y cómo es Francisco fuera del trabajo?
¿Qué haces en tu tiempo libre?
Me gusta estar y salir con la familia. Tengo dos hijas, de 16 y 6 años. Pero mi pasatiempo cuando estoy libre son mis aves, tengo periquitos, una tortolita y pollitos en casa y me encanta cuidarlos.
También me gusta seguir los deportes, sobre todo baloncesto o pelota. Soy de Las Águilas Cibaeñas, Boston Red Sox y Los Ángeles Dodgers, en béisbol;
y en basket voy a los Golden State Warriors y Boston Celtics.