José Morillo
GERENTE DE LA SUCURSAL SAN VICENTE DE PAÚL
"TRATO A MI EQUIPO COMO COLABORADORES Y NO EMPLEADOS PORQUE ASÍ SE SIENTEN PARTE DE UN EQUIPO "

Es uno de los gerentes más jóvenes de La Cadena. José Morillo decidió un día dejar el negocio familiar y aventurarse en el ámbito de los supermercados.
La decisión ha dado sus buenos frutos. Ahora lleva las riendas de una de las tiendas más importantes del grupo en la San Vicente de Paúl.

Con solo 5 años en La Cadena y ya te has hecho con la gerencia de una sucursal, cuéntame como ha sido tu recorrido hasta llegar aquí...
Sí, entré un primero de octubre de 2002, en lo que es el proceso de entrenamiento normal de un subgerente, pasando por todas las tiendas, por el área de recibo, los diferentes departamentos que hay. A los tres meses de estar en entrenamiento me fijaron en Servimercado, la sucursal de Arroyo Hondo, como subgerente. Al año pasé a trabajar a la tienda de la Cervantes, también como subgerente, y año y medio después –en diciembre de 2015 – me promueven como gerente de la Mella, de donde pasé a la San Vicente, laborando como gerente desde el 1 de marzo de 2017.

Tienes solo unos meses en la tienda de la San Vicente, ¿qué diferencias o características propias has notado en esta sucursal?
Es una tienda totalmente diferente a las otras en las que he trabajado. Es mucho más grande, hay más movimiento de ventas y la cantidad de empleados es mayor. De casi 50 empleados anteriormente, he pasado a llevar una nómina de 82 personas en esta sucursal. Es una tienda que tiene la virtud de poder exhibir lo que uno quiera porque tanto la tienda como el espacio te ayudan a desarrollar una gran exhibición.

¿Habías trabajado antes en el área de supermercados?

No, desde que salí del colegio trabajé en un negocio familiar de producción de vegetales. Es mi amigo y compañero Gary Pimentel quien me recomienda con los Ramos, pasé el proceso de entrevistas y aquí estamos.

¿Cuáles son los nuevos retos que se te presentan en esta nueva tienda?

Puedo decir que el principal ha sido estar a la altura de la confianza que tuvo la familia Ramos conmigo a la hora de entregar a un gerente joven en la empresa una de las sucursales principales en volumen. También trabajar con una nómina más grande a la que estaba acostumbrado y tratar de que las ventas sigan el trayecto que han tenido siempre... esa es la meta del día a día.

¿Cuáles son tus responsabilidades como gerente de esta sucursal?
Desde cumplir con que la mercancía esté en las góndolas, los pedidos se hagan a tiempo, a que el personal esté en su puesto de trabajo cumpliendo con sus puntos y las funciones adecuadas. El funcionamiento del supermercado cae sobre el gerente, pero cuento con dos subgerentes muy buenos, Javier Pérez y Amaurys Herasme. Mi lema es trabajar en equipo porque el trabajo en equipo divide el trabajo y multiplica los resultados. Yo delego funciones, pero a la vez superviso para que sus tareas se vayan cumpliendo al pie de la letra.

¿Y cómo motivas a tu equipo de más de 80 personas para que dé el 100% todos los días, cómo eres como líder?
Dándoles la confianza, orientándolos pero dejándolos trabajar. No es lo que Morillo dice, soy de los que consulto, de manera que no crean que lo que dice Morillo es la palabra absoluta. Así tendrán la confianza absoluta de acercarse a mí con cualquier comentario o inquietud que tengan. Ningún gerente puede sacar a camino un supermercado (o negocio) sin trabajar en equipo. Tiene que contar al 100% con todos los colaboradores.

¿Qué habilidades son necesarias para estar en tu puesto y hacerlo bien?
Lo primero, hay que tener carácter pero con balanza, sin ser 100% rígido. Ser accesible a los colaboradores para que no te vean en un altar, inalcanzable. Pasamos poco tiempo en el área de oficina, pero desde el primer día saben que esa puerta está abierta tanto para un tema laboral como personal.

¿Alguna decisión difícil que hayas debido tomar en estos meses?
Lo cierto es que no. En el proceso completo lo más difícil es cuando tengo que prescindir de un colaborador. Me cuesta mucho tomar esa decisión.
Al final hay que hacerlo, pero me cuesta mucho.

Te refieres a tu equipo como colaboradores y no empleados, ¿por qué?
No uso el término empleado porque los encasilla. No va con mi forma. No los trato como empleados, me siento más cómodo, y creo que ellos también, cuando les decimos colaboradores porque se sienten parte de un equipo. Yo me dirijo a ellos como compañeros colaboradores.

En estos 5 años, ¿cual ha sido tu mejor momento laboral?
Cuando doña Josefina, de Recursos Humanos, se acercó a la sucursal donde yo estaba y me dijo: “Morillo, llegó tu momento; desde hoy en adelante pasas a la gerencia de la compañía. Tu sucursal es la Mella. Sabemos que lo vas hacer bien y confiamos en ti”. Yo estaba en la Cervantes y ella fue hasta allí ese día para darme la noticia. Ese ha sido uno de los mejores momentos.

¿Cuál es el secreto para que la tienda funcione correctamente?
Tener exhibiciones, que la mercancía esté donde el cliente la necesite, que cuando el cliente llegue al establecimiento encuentre lo que busca: limpieza, atención al cliente... Si alguien me pregunta por un producto, en vez de decirle la ubicación, voy directamente con él hacia la ubicación. Eso le da al cliente confianza y un trato más personalizado.

Y tú que estás tan cerca del público, ¿qué es lo más le gusta al cliente?
La atención. La Cadena tiene una ventaja: tenemos una clientela muy fiel, nos mantenemos como si fuéramos una familia. El trato marca la diferencia porque arroz, habichuelas y aceite los venden en todos los supermercados, pero lo que nos diferencia en Supermercados La Cadena es el servicio al cliente y el ambiente familiar que se brinda.

¿Tienes nuevos objetivos profesionales dentro de la empresa?

Profesionalmente, dentro de la empresa, acabo de llegar al límite. Pero quiero seguir adelante cumpliendo con los retos y no defraudar a la familia Ramos en los retos que han dado y que en tan poco tiempo he logrado.

¿Qué es lo que más valoras de trabajar en La Cadena?
El ambiente, el trato que le da a uno la familia Ramos, no hay barreras; es decir, uno tiene la libertad de hablar con ellos, de llamarlos ante cualquier situación; uno se siente en realidad como una familia.

Y a nivel personal, ¿qué te ha dado La Cadena?
Estando en La Cadena he tenido uno de los regalos que más amo en mi vida: mi primera hija, Montserrat. Tuve a mi hija estando en la sucursal Cervantes, y le ha dado un giro a mi vida.

Así que eres un padre que se implica...
Sí, la semana que no me toca abrir –como entro un poquito más tarde– llevo a mi niña al colegio, y trato –de acuerdo al horario que tenemos– de dedicarle el mayor tiempo posible a mi hija.

¿Cómo es José fuera de los pasillos del supermercado? ¿Cómo desconectas de la rutina laboral?
Comparto todo lo que puedo con mi esposa y mi niña, pero también con mis amigos; además me gusta mucho escuchar salsa y sigo la pelota dominicana.